lunes, 28 de noviembre de 2016

Vigilantes

Desde el minuto uno de quedarse embarazada se suceden en el cuerpo de la mujer una serie de cambios hormonales que acompañan las continuas transformaciones que se experimentan durante los meses de formación del bebé, así como durante el alumbramiento en sí, y que prosiguen en el posparto y el periodo de la lactancia. 

Sin embargo, esas alteraciones no cesan con la última toma y por ello hay que estar en todo momento vigilantes e informar al médico especialista que esté llevando nuestro historial ginecológico de cualquier situación anímica, física o emocional que consideremos esté incidiendo negativamente en nuestro día a día. Tal vez en este malestar tenga mucho que ver esa sucesión de cambios profundísimos a todos los niveles a los que me acabo de referir y si estos no son valorados o considerados en la medida oportuna, el diagnóstico y el consiguiente tratamiento puede que no lleguen a acertar del todo.

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lunes, 21 de noviembre de 2016

Palabras mágicas

Hay palabras mágicas, en cuanto a que facilitan el entendimiento, mejoran las relaciones entre unos y otros y cuyo uso nos permite recordar que, ante todo, somos animales sociales, seres que se desarrollan plenamente viviendo en sociedad, obligados a movernos en un mismo entorno junto a otros congéneres y para lo que es más que útil la educación, el respeto y la diplomacia. 

Si desde pequeñines nuestros niños y niñas crecen dando las gracias cuando reciben ayuda o un regalo o un mimo o una sonrisa o un consejo, entre otras cosas buenas, y si se les enseña que hay que pedir las cosas por favor, que disculparse cuando hayan lastimado sin voluntad a alguien, que pedir perdón y que saludar cuando uno se cruza con alguien en el portal o cuando recién se llega a la guardería o al colegio, sin duda que estaremos haciendo mucho para que nuestros hijos, con su comportamiento, con su testimonio sigan dejando claro lo que somos y lo que nos distingue y debe distinguirnos de otros seres animados.


"¡Gracias!"- De nada
Por favor
Perdón, ¡lo siento!

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lunes, 31 de octubre de 2016

Alimento y divertimento

Hacer una rica sopa/crema de calabaza, además de servir de nutritiva cena para toda la familia, del niño al abuelo, puede ser una ocasión perfecta para pasar un rato divertido a costa de la preparación de una lámpara-calabaza de Halloween con la corteza/piel sobrante del vaciado de la hortaliza. Se suman, pues, dos actividades. ¡No siempre es así! De ambas se puede hacer partícipe a los niños. Por supuesto, las fases, tanto de hacer la crema como la lamparita, en las que haya cuchillos y fuegos de por medio, corren a cuenta de los adultos.


Receta de sopa/crema de calabaza

(Para 6 comensales)

Ingredientes

-1 calabaza de unos 3 kilos de las que son ligeramente redondas y tienen una base plana, por lo que pueden estar de pie con relativa estabilidad, y tienen un rabito en la parte superior
-5 zanahorias
-3 patatas medianas
-1 cebolla mediana
-1 trocito de jengibre fresco
-3 quesitos o tranchetes
-Un chorreón de aceite de oliva
-Una pastilla de caldo vegetal
-Sal y comino molido
-Agua

Modo de preparación

1. Vaciamos la calabaza. Para ello hacemos un corte circular en la parte superior, la del rabito, y desde ahí, con una cuchara sopera, vamos raspando la carne de la hortaliza hasta que quede limpia de pipas y pulpa. 

2. Pondremos especial cuidado en retirar las pipas de la pulpa. Hay quienes les tienen alergia. Mejor actuar con precaución y apartarlas todas.

3. Procedemos a pelar, lavar y cortar en pedacitos las verduras.

4. Ponemos al fuego una cacerola con dos litros y medio de agua. Cuando llegue a ebullición, se le echa una pastilla de caldo vegetal, un chorreón de aceite de oliva, un poco de sal y un poco de comino molido.

5. Cuando la pastilla se haya disuelto, echamos la calabaza y las verduras. Debe calentarse todo a fuego vivo hasta que llegue a ebullición. Entonces, bajamos a fuego medio y de nuevo agregamos sal. Vigilaremos que no se salga líquido de la olla. Iremos corrigiendo de sal en función de nuestras preferencias.  

6. Cuando veamos que la verdura está blandita, apartamos del fuego y batimos el conjunto añadiendo los quesitos o tranchetes. En función de si nos gusta más tipo crema -es decir, más espesa- o más tipo sopa -es decir, más líquida-, batiremos tomando más o menos caldo.

7. Dejamos enfriar hasta que pueda tomarse y ¡lista!


Cómo preparar una calabaza de Halloween

Hace falta

-1 calabaza de las que son ligeramente redondas, que tienen base lo suficientemente plana para que tenga relativa estabilidad y a ser preferible con rabito en la parte superior
-cuchillo y/o cúter
-rotulador
-velita
-papel de aluminio

Paso a paso

1. Con un cuchillo cortamos la tapa de la calabaza en la parte superior.

2. Por ese hueco procederemos al vaciado de la calabaza raspando el interior con una cuchara sopera. Una vez sacada la pulpa y las pipas, limpiamos el interior con papel de cocina. Habremos dejado una corteza de un grosor de unos diez centímetros. Esto va en gustos.

3. Con un rotulador dibujamos los ojos y la nariz con forma de triángulo. La boca la podemos diseñar de manera que quede en zigzag. Con un cuchillo o un cúter vamos cortando siguiendo lo trazado. Hay modelos muy ingeniosos en Internet. Es cuestión de que escojas el estilo que más te gusta.

4. Dentro de la calabaza, en la base pondremos un trocito de papel de aluminio, justo debajo de la velita que hayamos elegido para iluminar la calabaza. También con aluminio cubriremos la parte interior de la tapa.

5. Encendemos la velita, cerramos la tapa y ¡uuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!, ¡listo!

6. Muy, muy importante es asegurarnos de apagar la vela cuando nos vayamos a dormir o salgamos de la habitación o de la casa. 



miércoles, 28 de septiembre de 2016

Sentirse bien hablando el idioma materno

Cuatro maneras de ayudar a tu hijo de preescolar a sentirse bien hablando tu idioma:
  • Ayúdale a comprender e identificarse con tu historia familiar.
  • Explícale de forma sencilla por qué es tan importante para ti que aprenda tu idioma.
  • Ayúdale a desarrollar un sentimiento de orgullo por su herencia y por desarrollar ese idioma. Familiarízale con tu plan de acción familiar bilingüe.
  • Que entre las primeras grandes excursiones de su vida que él pueda recordar esté la visita a tu país de origen, a tu entorno más cercano.


    Fuente: Naomi Steiner, M.D., with Susan L. Hayes, "7 Steps to Raising a bilingual child".
    AMACOM. 2009.

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Más sobre bilingüismo en esta sección del blog

jueves, 15 de septiembre de 2016

¿Cosas de niños?

No señoras, no señores. Que un crío que apenas levanta un metro del suelo y casi no atina a engarzar dos frases seguidas, tenga la mano larga y caliente a todo quisque, adulto o menor, ya sea en el patio del parvulario, en un salón de bodas o en el parque infantil, no tiene amparo alguno bajo el epígrafe de "Son cosas de niños".

Como tampoco "son cosas de niños" cuando les hacen ascos de forma sistemática a la comida que se les sirve en casa, insultan a éste o aquel de manera reiterada, no agradecen los regalos que reciben o cuando estallan de furia cuando se apaga el televisor o no se les permite trastear con el móvil de papá o mamá.

Hay padres y madres que no sólo continuamente quitan hierro a comportamientos de este estilo que siguen sus hijos, sino que incluso les ríen la gracia cuando hacen alguna trastada o saltan con una salida de tono impropia en todo punto. Flaco favor les hacen al criarlos en un contexto donde todo vale en el que estas "pequeñas fieras" ven reforzadas sus posiciones y cuando se quieran dar tiempo ya será demasiado tarde para apercibirlos. Y de aquellos polvos, estos lodos. 

Cada cual conoce a su hijo. Cada cual tiene su manera de educar. Pero en cualquier caso hay unos principios mínimos de convivencia que se deben aplicar, unos valores comunes que se deben respetar puesto que vivimos en sociedad y estamos obligados a compartir espacio con otras personas.

Criar en el respeto por uno mismo y para con los demás, en el juego constructivo, en la diversión sana, en el agradecimiento, son pautas que bien podrían engrosar ese listado de "deber ser/deber hacer" que, como he dicho anteriormente, cada cual tendrá que elaborar según le dicte no ya sólo su conciencia, su referencia cultural o el tan traído y llevado sentido común -tela marinera lo que algunos entienden por esto-, sino sobre todo teniendo en cuenta al otro -ya lo he apuntado: no vivimos solos en la Tierra- y lo de "no hacerle a los demás lo que no quieres que te hagan".

A partir de ahí, cada cual sabrá dónde poner el límite que distingue la travesura de la gamberrada, el abuso o la ofensa. Hay mucho publicado al respecto, hay grandes profesionales que tratan este asunto, que para nada es cosa de niños. Es tan importante la manera en la que nuestros hijos van formando su personalidad durante su infancia que una mala evolución puede marcarles de por vida.




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